El escándalo desatado por la moneda $Libra y su derrumbe generó todo tipo de reacciones. Para comprender cómo es el funcionamiento de este tipo de monedas digitales y qué es lo que ocurrió, INFOROSARIO dialogó con el especialista Roberto Lodigiani, fundador y CEO de Lodigiani Finanzas Integrales, quien además es idóneo ante la Comisión Nacional de Valores (matrícula 2357).
Consultado por su mirada sobre todo lo que ocurrió con “$Libra”, el especialista remarcó: “Era un proyecto. No una memecoin o cryptomoneda. Las memecoin están apoyadas por algún influencer o personalidad, no tienen proyecto detrás y su compartimento es volátil, especulativo, no tienen un fundamento ni nada que haga pensar que su valor subirá por algún motivo. $Libra no es una memecoin. En este caso, para invertir en la moneda, quien quisiera comprar tendría que haber seleccionado el bloque de datos que el presidente Milei copió en el tweet, lo cual no era nada sencillo, acceder a una billetera que opere con Solana y allí ingresar el dinero para comprar. El posteo duró poco (entre 3 y 4 horas) y para una persona promedio que quisiera hacer una inversión era de una dificultad muy grande, sin embargo, el problema se da en la diferencia entre difundir o promocionar. Esta última implica una contraprestación y difundir no, es el gran tema”.
Acerca del funcionamiento de las nuevas monedas o en este caso de un proyecto, el asesor financiero explicó que “normalmente el proyecto tiene alguien que le da liquidez, hay un moderador que inyecta liquidez y permite que los compradores accedan a las monedas y administra para devolver a los que quieran salir, hasta que se vuelve democrático y no hace falta la intervención. Generalmente los dueños de estos proyectos o quienes los auspician, tienen alrededor del 5 o 10 % de participación”.
Pero ¿Qué pasó con $Libra? “Lo llamativo de este proyecto es que los principales tenedores tenían alrededor del 82 % del total de las monedas y cuando creció el valor lo que hicieron fue vender todo, retirando un total de 85 millones de dólares, dejando sin mercado a los que se quedaron adentro. Ahora es casi imposible devolverle a cada uno, hubo demasiadas compras y ventas”, destacó.
Asimismo el experto en finanzas puntualizó: “Resumiendo, esto era para operadores, pero la difusión del proyecto sin entender sus pormenores es arriesgado y conlleva cierto grado de responsabilidad. El problema se da cuando el presidente borra el tweet. Creo que ahí está la clave, hacer difusión de algo que no estaba interiorizado. Su grado de exposición es muy grande y el ojo del mundo está en él. Es probable que no haya muchos damnificados argentinos, pero en este tipo de monedas operan mucho el mercado estadounidense, el chino y hasta la Inteligencia Artificial”.
Hacia el final de la entrevista, Roberto Lodigiani subrayó: “No son lo mismo estos proyectos o las memecoin que Bitcoin, Ethereum, Solana u otras cryptomonedas principales. El mercado de Estados Unidos y el mundo no convalidó la baja, le restó importancia a esto. Quizás esto afecte la imagen de Milei pero a las empresas argentinas y ni al país le afectó”.
