Como si fuese poco, la Policía de la Provincia realizó un operativo en la autopista Rosario-Santa Fe y detuvo algunos colectivos que llevaban docentes hacia la ciudad capital. El procedimiento es similar al del pasado 5 de septiembre, donde también los efectivos pararon y demoraron el transito de los colectivos.
Este hecho surge a raíz del paro y movilización convocado por los gremios de Amsafé y Sadop en Santa Fe Ciudad, donde los docentes marcharán hacia la Legislatura para manifestarse en contra de la reforma jubilatoria en la provincia.
Además, en las inmediaciones de la Legislatura se colocaron vallas antitumulto, situación que no se observaba desde hace mucho tiempo en Santa Fe, y junto al personal municipal se procedió al desvío del transporte público y automovilistas, ocasionando contratiempos para los que circulaban por la zona.
Las fotos del lugar rápidamente llamaron la atención y se hicieron virales en las redes sociales, provocando dudas también en torno a si los propios manifestantes tendrían la posibilidad de acceder a la explanada de la Legislatura para expresar su rechazo a la emergencia y reforma jubilatoria.
El debate en el recinto, previsto para las 11, se demoró varios minutos a partir de la tensión entre las fuerzas de seguridad y representantes de los trabajadores que pretendían ingresar a la Legislatura para presenciar la sesión.
La situación generó tanta tensión que fueron varios diputados de la oposición y el oficialismo los que debieron intervenir para mediar y evitar que crezcan los enfrentamientos.
"Quieren escuchar la postura de cada uno de los legisladores elegidos por el pueblo", reclamó la diputada Amalia Granata. En el mismo sentido se manifestó Miguel Rabbia, representante del peronismo en la Cámara Baja: "No piden nada fuera de lo normal, es la casa del pueblo y no pueden quedar afuera", enfatizó.-
La jornada comenzó con polémica a partir de la decisión del Ministerio de Seguridad de sitiar las inmediaciones de la Legislatura con un fuerte operativo que incluyó casi 200 agentes y la colocación de vallas antitumultos. A partir de las gestiones de los legisladores, fueron retiradas del lugar. "Es una intimidación pública hacia los trabajadores, jamás vi un despliegue reciente", señaló Rabbia.
Por su parte, la exvicegobernadora de Santa Fe, Alejandra Rodenas, condenó la decisión del gobierno y la comparó con lo que hizo el presidente Javier Milei en el marco de la discusión sobre el veto que se dio ayer en el Congreso. "Si Pullaro está reclamando la deuda, por qué mientras tanto decide ajustar a los trabajadores", se preguntó.
