El dirigente de Amsafé dialogó en exclusiva con INFOROSARIO y se refirió con mucha preocupación al deterioro de las condiciones de vida y laborales que sufre el conjunto de la clase trabajadora. “Me parece que veníamos de un proceso de pérdida salarial y con el cambio de gobierno las medidas implementadas por Milei en este primer semestre han profundizado la crisis, que está impactando en el sector privado y público. Hay 15 o 20 puntos por detrás de los índices inflacionarios y de las paritarias”, señaló Gustavo Terés.
A su vez se expresó acerca del crecimiento de la desocupación: “Hay una pérdida de fuentes de trabajo muy grande como en la industria de la construcción, los miles de despidos en el Estado de una manera salvaje, antidemocrática y arbitraria (de personas con 10, 15 años de trabajo y hasta 20 años), en los sectores de salud, de políticas de cuidado, de género, de Derechos Humanos, no hay área estatal que no haya sido tocada. Claramente muchas veces estas políticas de ajuste perjudican a los sectores más vulnerables. El ejemplo más evidente es el Hospital Posadas, donde profesionales ven peligrar sus fuentes de trabajo”. Por otro lado, Terés indicó que otro sector afectado son las personas que trabajan en casas de familia, “muchas de las trabajadoras están fuera de la negociación colectiva, con salarios en negro y sin obra social”.
Como ejemplo de la crisis a nivel regional, destacó la situación de la empresa Acindar “que ha paralizado prácticamente la planta y hoy se encuentra en un paro muy duro; quiero plantearlo porque afecta a todo un pueblo, no solo a los trabajadores de la planta, sino también a los talleres, contratistas, otras empresas y a todo el curso económico que se nutre de la actividad de la planta metalúrgica en toda Villa Constitución y esto genera un efecto dominó”.
Asimismo destacó las serias dificultades por las que atraviesan los sectores postergados como los jubilados y jubiladas. “Siguen con negociaciones a la baja, muy olvidados y ninguneados por el gobierno. Para los dos vértices de las franjas etáreas como las infancias, niñeces, y los adultos mayores tenemos que hablar de políticas de emergencia. Casi 60% de los chicos menores de 14 años son pobres y eso es una cifra dramática, de mucho riesgo, muchos de ellos están en situaciones de indigencia, con todo lo que significa”, puntualizó el dirigente.
En relación a la reciente aprobación de la Ley Bases opinó que “tiene políticas regresivas en el mundo laboral, en el cuidado del ambiente, que le perdona deudas a sectores que podrían afrontarlas y le mete la mano en el bolsillo a algunos trabajadores que están un poquito mejor que otros, con el mal llamado impuesto a las ganancias” y agregó: “Hay cambios que debilitan la parte social del Estado y por otro hay una política económica librada al mercado y a sus burguesías de rapiña, que ni siquiera son capaces de ponerse de acuerdo y tienden a maximizar sus ganancias, jugando más a una timba financiera que pensando en un proyecto de país. Son políticas que van a deteriorar la vida democrática de nuestro pueblo”.
Reflexión final y desafíos por delante
Luego de analizar el panorama a nivel general, salarios, desocupación y situación social de los sectores más vulnerables y de los trabajadores, Gustavo Terés sintetizó: “Este país tiene un nivel de precarización y riesgo permanente que hacen que el retroceso económico y social no se detengan. Hay un panorama sombrío y poco alentador que requiere de responsabilidades muy grandes y de estrategias y tácticas por parte del mundo del trabajo, del movimiento obrero y popular mucho más firmes”.
¿Cuáles es la salida? “Cada uno de los escenarios que describí requiere que el movimiento popular y las organizaciones sociales den respuesta unitaria, de movilización, de lucha y de auto organización para confrontar con esto y los problemas del conjunto de los sectores populares. Digo esto porque hay algunos sectores del sindicalismo que parecería que quieren salvarse solos, negociando individualmente, cosa que creo que nos va a debilitar y hacer más vulnerables”.
Hacia el final de la entrevista reflexionó: “Somos una sociedad que ha sabido sobreponerse y cuando ha habido grandes crisis cada lucha del movimiento obrero hizo que estas políticas tengan que retroceder, pero algunas quedaron ancladas. Hay 40 años de democracia hay un 50 % de pobreza”. Y concluyó: “Estamos en una etapa de mucho sufrimiento y es necesario replantearse la política, estos gobiernos no son hijos de un repollo y pueden hacer pie por el fracaso de las fuerzas mayoritarias que han sido poco autocríticas y que a lo largo de décadas prometieron vivir mejor y realmente no hemos parado de retroceder. Hay que replantear estrategias políticas”.
