Los incrementos que se aplicarán el próximo mes son muy inferiores a cualquiera de los aumentos autorizados durante 2024.
El Ejecutivo avaló un aumento del 1,6% en distribución eléctrica (luz), y del 1,8% en combustibles y gas. Los economistas denominan a estos precios como "regulados", ya que requieren aprobación del Estado. En el caso de luz y gas, por autorización de sus reguladores (Enre y Enargas).
En combustibles, las petroleras -encabezadas por YPF- tienen libertad para decidir sus importes. Pero la dirección de YPF trata de ir en sintonía con Economía, y el resto de las compañías siguen a la empresa estatal, ya que es la que tiene mayor participación de mercado.
