"Asimismo, implementarán un proceso para lograr la autenticación de las plataformas y/o sistemas de prescripción a integrar dentro de un plazo de diez (10) días hábiles, a partir de cada solicitud", se agrega.
En la normativa también se faculta a la Subsecretaría de Vigilancia Epidemiológica, Información y Estadísticas de Salud, a adoptar "todas las medidas que resultaren conducentes" para la implementación de un repositorio de recetas para las recetas digitales que hubieran sido emitidas sin respaldo de cobertura de salud de ninguna obra social, empresa de medicina prepaga o Agente del Sistema de Salud.
"Facultándola para ello a suscribir los convenios de colaboración con actores públicos o privados del mercado que considere necesarios a tal efecto, en tanto no implique erogación presupuestaria", detalla.
¿Será obligatorio en todo el país?
De las 24 provincias, solo 11 adhirieron a la nueva reglamentación de la Ley Nacional de Receta Electrónica que el Gobierno modificó a mediados del año pasado. Son Catamarca, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Misiones, Salta, San Juan, Tierra del Fuego, Tucumán.

En tanto, otras cuatro (la provincia y la ciudad de Buenos Aires, más Chubut y La Rioja), tienen sus propias normativas de receta electrónica, y dos, Río Negro y Santa Fe, tienen proyectos de ley en marcha.
Frente a la inminencia de la nueva disposición, varios ministros de salud manifestaron un punto que ya venían objetándole a Nación, y es atender a las rugosidades del país. En algunas zonas es imprescindible dar continuidad a la convivencia entre el nuevo y el viejo sistema de dispensa de remedios.
Según ese argumento, el formato "mixto", como le llaman, sería indispensable en algunas zonas. Las rurales, en particular, pero también aquellas algo alejadas de los centros urbanos.