Pese a los anuncios de privatización, el Ejecutivo aún no puede poner a la venta la aerolínea estatal debido a la mencionada falta de autorización legislativa. En ese sentido, cualquier intento de privatización pasará necesariamente por el Congreso, donde Milei deberá reunir los votos que no tuvo en el primer intento de aprobar la ley de bases.