Desde un principio los investigadores tenían como principal hipótesis que Reifenstuel había cruzado hacia Bolivia por un paso fronterizo no habilitado y que se desplazaba con una mochila y una carpa, según afirmó el fiscal de la causa Gastón Ávila.
Ni bien cometió el homicidio, el profesor de química pasó parte de enfermo en los dos establecimientos educativos donde trabajaba y posteriormente renunció. Luego, cruzó a Bolivia.
“No sabemos qué tipo de contacto tiene en Argentina, cuánta plata tiene para mantenerse prófugo. Sabemos que viaja liviano, con una mochila y una carpita. Ahora, el alerta de Interpol nos sirve para que no pueda pasar a otro país al menos por las vías legales”, comentó por entonces el fiscal Ávila en Rosario.
La familia de Garcilazo había viajado a buscar al prófugo a Bolivia, donde dio notas con distintos medios de comunicación de ese país para darle visibilidad al caso.
