Finalmente, Central volvió al triunfo, para alegría y desahogo de sus hinchas. Igual, debieron sufrir hasta el pitazo final del árbitro. Ahora a festejar y prepararse porque se viene en la quinta fecha, el martes 13, la visita a Independiente en Avellaneda.
Rosario Central cortó la racha y logró su primer triunfo del año y el primero desde que salió campeón en diciembre. El equipo conducido por Miguel Ángel Russo venció 1-0 a Independiente Rivadavia de Mendoza, en el partido jugado en San Nicolás, en el arranque de la cuarta fecha de la Copa de la Liga, debido a arreglos en el Gigante de Arroyito.
El Canalla mejoró en el segundo tiempo y consiguió su primera victoria desde el citado título.
El equipo conducido por Miguel Angel Russo, que piensa en la CONMEBOL Libertadores, tuvo un pobre arranque en San Nicolás. A los siete minutos del segundo tiempo llegó la alegría para los hinchas auriazules. Maximiliano Lovera realizó una gran jugada por la izquierda, pateó fuerte al primer palo y el arquero rival evitó el gol. A la salida del arquero se juntaron Leandro Campaz y Víctor Malcorra, quien tiró un centro bajo, rasante, para que entrara justo Ariel Cervera para empujarla y abrir el marcador.
Se soltó tras el gol y mejoró. Finalmente, Central tuvo su alegría esperada. El Canalla había estado 11 partidos sin perder, desde que le ganó el clásico a Newell's hasta la final incluida de la Copa de la Liga contra Platense, sumados un triunfo a River y otro por penales luego de un empate. Pero después de la citada final sumaba cuatro duelos sin ganar y apenas dos goles a favor, desde el Trofeo de Campeones que perdió con River y los tres de la actual de la Copa de la Liga, cuando venía de caer 4-1 ante Talleres, en Córdoba.
Afuera de su estadio, pero en condición de local, Central sumó así su primer triunfo del año, tras dos empates y la dura caída contra Talleres. Por su parte, Independiente Rivadavia de Mendoza sumaba seis puntos sobre nueve, con victorias a Gimnasia La Plata y Huracán, pero si bien se lució por momentos este jueves, se quedó con las manos vacías.
Igual sufrió el ganador en ciertos momentos. De hecho, pese a la mejoría en el juego luego del gol convertido, debió aparecer Jorge Fatura Broun con su experiencia para salvar tres veces la valla de la Academia. Y ya había intervenido muy bien cuando su equipo lo necesitó, mucho menos, en la primera mitad.

