Con miras al 2025 y a seguir fortaleciendo el armado oficialista, los "radicales con peluca" -como se conoce a los expulsados del partido por alinearse con el Gobierno- asistieron a Casa Rosada. Aunque no hubo aún confirmación oficial por parte de las autoridades del Ejecutivo sobre la agenda de la cita, diversos funcionarios confirmaron la visita a la sede de gobierno. De hecho, la cita generó cierto ruido dentro del grupo que se mantiene bajo la conducción de Rodrigo de Loredo.
Unas horas antes, desde su cuenta en X, Rodrigo de Loredo, jefe de la bancada radical, había anticipado que acudiría a Casa Rosada "con nuestros diputados a reunirme con el presidente @JMilei". Desde su círculo no brindaron mayores detalles respecto a quiénes lo acompañarían aunque se trataría del único bloque "dialoguista" convocado.
"El año transcurrido nos encontró, aún en nuestras diferencias, contribuyendo a que el gobierno disponga de herramientas valiosas y necesarias para lograr reformas y estabilidad económica. El 2025 abre una nueva etapa para los argentinos, y esperamos contribuir institucionalmente desde el parlamento con medidas que promuevan el crecimiento y el bienestar del país", remarcó el legislador por Córdoba.
Y concluyó: "Escuchar al presidente en su decisión y acercar nuestras miradas y aportes siempre es necesario para la Argentina".
De Loredo había anticipado en el Whatsapp del bloque la invitación a la Casa Rosada, lo que abrió un debate entre quienes se mostraron a favor de no rechazar una convocatoria presidencial por respeto institucional y los que no adhieren a un alineamiento automático y hasta destacan las diferencias de agendas con La Libertad Avanza.
"Lo veo como una avivada muy grande de Milei y su liberalismo particular que dice respetar el proyecto de vida del otro pero no tanto el de pensamiento, aparentemente", reflexionó un referente del bloque. "Es un liberalismo not all inclusive", añadió.
En vísperas del año electoral, las especulaciones están a la orden del día. De hecho, al convite se sumaron además de Menem, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. De la primera se sabe ya que cumple un rol fundamental en el armado territorial del oficialismo para el año que viene mientras que Bullrich trabaja para traccionar cada vez más referentes de Juntos por el Cambio a las filas libertarias.
No participaron de la cita ni el principal articulador político del Gobierno, Guillermo Francos, ni su número dos para Interior, Lisandro Catalán. El primer tenía "otras tres reuniones en agenda" mientras que el segundo se encuentra de viaje por Chaco por una obra de infraestructura, informaron fuentes de Rosada.
La semana pasada, un Tribunal de Ética de la UCR cerró el proceso sancionatorio al que habían sometido a las y los legisladores que blindaron el veto presidencial con acción u omisión. El órgano partidario determinó "la separación de las filas partidarias" de Mariano Campero, Martin Arjol y Luis Picat "por incurrir en grave conducta partidaria que afecta la dignidad de la UCR".
Hay quienes analizan que Campero, Arjol y Picat podrían funcionar como "puentes" en los armados de La Libertad Avanza. De hecho, Campero en Tucumán ya se venía diferenciando de la línea local de Roberto Sánchez en su provincia, el titular del partido. Mientras que a Picat se lo referenció con De Loredo, uno de los que cuestionó el proceso contra los legisladores en el marco de la interna que mantiene con el sector de Martín Lousteau en el partido centenario.
No fueron los únicos que dijeron presente en el almuerzo con el Presidente y Martín Menem, el titular de Diputados. En la foto que circuló de Presidencia también se pudo observar a Julio Cobos -quizás la cara que más sorprendió aunque no el único mendocino en la mesa-, Soledad Carrizo, Roxana Reyes, Atilio Benedetti, Pamela Verasay, Pablo Cervi, Lisandro Nieri, Federico Tournier y Francisco Monti.
